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DIABETES TIPO
2. LA ADAPTACIÓN LÓGICA A LA SOBRENUTRICIÓN
Dieciséis millones de personas en EE.UU. padecen
diabetes tipo 2, que acorta la esperanza de vida hasta en 15 años, causa
casi 300.000 muertes y cuesta unos $100 billones al año. Desde 1980 la
incidencia ha aumentado en un 30%. Si nació en el año 2000, su
hijo varón sufre el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 a lo largo de
su vida de casi un 33%, y el riesgo de una mujer es del 39%, por el consumo de
la dieta occidental.1 En todo el mundo hay 135 millones de personas que tienen
diabetes tipo 2 y se prevé que para 2025 la padezcan unos 300 millones
de personas.
Esta forma de diabetes se la conocía como "la diabetes de los
adultos" porque en el pasado era raro que un niño padeciera
diabetes tipo 2. Sin embargo, en las últimas dos décadas, se ha
multiplicado por 10 la incidencia de diabetes tipo 2 en niños, debido al
gran aumento de la obesidad por estar expuestos a alimentos ricos en grasa,
unido a la falta de ejercicio.2
El mal estado general de salud de los occidentales aumenta, como refleja la
diabetes, sin control debido a 3 razones importantes:
1) El aumento de esta epidemia de diabetes tipo 2 y obesidad está
impulsada por los grandes beneficios que genera la industria alimenticia, que
está engordándolo todo, atiborrando sus irresistibles alimentos
con grasa, azúcar, harina refinada y calorías.
2) Los médicos continúan prescribiendo remedios que nunca han
curado ni un solo caso de diabetes. Además, la habitual
"polifarmacología" de medicamentos en la que confían
fomenta el aumento de peso, las enfermedades de corazón y la
hipoglucemia, además de otros efectos negativos. Todos estos
medicamentos caros proporcionan una pequeña reducción de las
complicaciones, tales como daños a los riñones y a los ojos, pero
esto no contrarresta el gran daño producido por sus esfuerzos.
3) La American Dietetic Association (Asociación Dietética
Americana) ha permanecido firme en su recomendación de la versión
de raciones controladas de la dieta occidental (americana) - una dieta
imposible de seguir (debido a sus complejas reglas y a su naturaleza de
semi-inanición) - compuesta por ingredientes como la grasa,
azúcares, alimentos refinados y colesterol, que fueron los causantes de
los problemas en los pacientes.
I En 1927, el Dr. E. P. Joslin, fundador de la famosa Joslin Diabetic Center
(Centro Diabético Joslin) en Boston, sospechó que una dieta rica
en grasas y colesterol podría favorecer el desarrollo de diabetes y de
su peor complicación, la arteriosclerosis.3 De manera profética
escribió "Creo que la causa principal de la arteriosclerosis
prematura en la diabetes, con excepción de una edad avanzada, es el
exceso de grasa, el exceso de grasa en el cuerpo (obesidad), el exceso de grasa
en la dieta y el exceso de grasa en la sangre. Las diabetes comienza con un
exceso de grasa y los diabéticos mueren de un exceso de grasa,
antiguamente entraban en coma y actualmente por arteriosclerosis." Y hoy
en día, 75 años después del mensaje premonitorio de
Joslin, la diabetes es la enfermedad que más está aumentando en
el mundo.
Diabetes tipo 2: una epidemia galopante causada por
alimentos ricos (en grasa)
La causa del aumento trágico de esta enfermedad puede entenderse
fácilmente al observar el esfuerzo que hacen las personas diariamente
por alcanzar "la buena vida"."4-6 Los banquetes reales conllevan
las enfermedades de la realeza, como obesidad, gota y diabetes. En todo el
mundo, la incidencia de la diabetes tipo 2 aumenta en la misma
proporción en que lo hace el consumo de carne, productos lácteos,
azúcares, grasas y calorías. La diabetes tipo 2 ha sido el mayor
peaje que han pagado las poblaciones "minoritarias" atraídas
hacia la dieta occidental debido a las migraciones a las ciudades y las grandes
industrias proporcionando comida rápida y barata.
Los americanos nativos, por ejemplo los Indios Pima de Arizona, que han ido
adoptando la dieta occidental en los últimos 75 años,
están ahora tan seriamente afectados que hasta la mitad de ellos padecen
diabetes.7 Sin embargo, sus primos genéticos, los Indios Tarahumara de
Méjico, que han seguido una dieta consistente en un 90% de maíz y
judías pinta (chili), y verduras (como el calabacín), no padecen
diabetes tipo 2 - ni obesidad, ni enfermedades del corazón.8,9 Se han
observado aumentos drásticos similares de la diabetes tipo 2 - de la
inmunidad a proporciones epidémicas -, en otras personas como en
africanos, afro-americanos, mejicanos, chinos, y polinesios, a medida que van
adoptando la dieta occidental con entusiasmo.10-12 No hay excepciones a la
observación de que cuando poblaciones de personas que siguen una dieta
basada en féculas (arroz, maíz, patatas, batatas, etc.) cambian a
una dieta de alimentos ricos - carnes, productos lácteos, aceites
añadidos y alimentos refinados - estos engordan, se vuelven
diabéticos y desarrollan enfermedades del corazón, de pecho,
próstata y cáncer de colon, enfermedad de la vesícula,
artritis, esclerosis múltiple y problemas en los intestinos. ¡Sin
excepción!
La diabetes es una respuesta de adaptación a la
sobrenutrición
La malnutrición causada por la dieta occidental rica en grasa y baja en
fibra produce serias cargas sobre el cuerpo, lo que requiere que este se adapte
para poder sobrevivir bajo condiciones adversas. El consumo de calorías
por encima de nuestras necesidades causa un aumento de nuestra grasa - esto es
un cambio natural, esperado. Pronto se alcanza un punto en que esta
acumulación se vuelva contraproducente - un punto en que un mayor exceso
de peso probablemente cause un daño físico serio. Cuando se
alcanza este peligroso exceso, el cuerpo pone "el freno" para reducir
el ritmo del aumento. Esto se consigue mediante una serie de cambos que hacen
que la hormona insulina se vuelva menos potente. 13,14 En otras palabras,
nuestras células se vuelven resistentes a las acciones de la hormona que
almacena la grasa, la insulina - un estado al que se refiere como
"resistencia a la insulina".
Uno de las principales tareas de la insulina es meter grasa en las
células de grasa - ahorrando de esta manera grasa para el día en
que no haya comida (lo que nunca ocurre para los occidentales). Si no fuese por
los mecanismos de adaptación que permiten desarrollar la
"resistencia a la insulina", normalmente las personas se
expandirían hasta volverse tan grandes que no pudiesen salir de la cama
o caber por una puerta - un estado muy raro que ocurre en personas de 500 kilos
que necesitan un caretilla elevadora para poder ir al hospital. (Son titulares
en prensa.)
Una de los otras tareas importantes de la insulina es dejar entrar el
azúcar en las células del cuerpo - en un estado de
"resistencia a la insulina"" el azúcar no entra con
facilidad en las células - por lo que aumenta en la sangre. El contraste
en el diagnóstico de la diabetes es un nivel de azúcar en la
sangre mayor de lo normal (lo normal es por debajo de 115 mg/dl en ayuno). Con
una insulina impotente, las calorías de la grasa y el azúcar que
consumimos no pueden entrar con facilidad en las células; el cuerpo
está esencialmente muriéndose de hambre desde dentro en un
intento desesperado de compensar la sobrealimentación que viene de
fuera. Para reducir aun mas la carga de la obesidad, el cuerpo elimina las
calorías al permitir que el azúcar se derrame dentro de la orina,
como el agua que cae de una presa. Es en este punto cuando se encuentra
azúcar con un análisis de orina - otra manera común de
diagnosticar diabetes. La mayoría de los médicos y pacientes ven
en el alto nivel de azúcar en la sangre al enemigo a combatir a base de
medicamentos - el resultado es un paciente gordo y enfermizo con un poco menos
de azúcar en la sangre.
La razón por la que la medicación
debería ser su último recurso
La medicación para la diabetes nunca ha curado a nadie de diabetes y de
hecho agrava los problemas del paciente. El paciente va al medico, se le
diagnostica diabetes, se le pone una medicación, y se le dice que pierda
peso. Desafortunadamente, estos medicamentos hacen que la insulina sea
más efectiva, dando lugar a que se almacene más grasa en las
células de grasa. El peso medio que se coge al comenzar la
ingestión de medicamentos para la diabetes es entre 3 y 9 kilos - en
parte porque se contrarrestan los efectos protectores de la "resistencia a
la insulina". Hasta aquí, el paciente obediente se toma los
medicamentos tal y como se lo han dicho, pero entonces coge peso, y como
resultado del peso añadido su diabetes empeora. El paciente vuelve al
medico, quien le regaña por aumentar de peso, y entonces le receta
más medicamentos porque su nivel de azúcar es incluso mayor que
antes - estos medicamentos adicionales hacen que el paciente engorde más
y que la diabetes se descontrole aún más. El ciclo viciosos
continua - y el paciente y el medico se sienten culpables y confundidos por su
evidente fracaso médico. Después de todo, ellos han seguido al
pie de la letra las instrucciones de la empresa farmacéutica. Incluso
peor, el paciente ni siquiera se encuentra algo mejor después de todo su
esfuerzo y el gasto que ha hecho.
Hace más de 30 años, cuando yo estaba en la facultad de medicina,
recuerdo que los médicos discutían sobre los beneficios de la
utilización agresiva de medicamentos para hacer descender los niveles de
azúcar en la sangre, una práctica conocida como "control
riguroso." Lo ideal sería mantener los niveles de azúcar
cercanos al sentido común, pero en la vida real se hace más
daño que bien a los diabéticos tipo 2. En primer lugar, no
importa lo mucho trabajen el médico y el paciente para alcanzar su meta,
las lecturas de azúcar en la sangre están por todas partes - un
análisis muestra 60 mg/dl y el siguiente 260 mg/dl. Pronto el paciente
se da cuenta de que el objetivo a corto plazo de "normalizar" los
niveles de azúcar en la sangre es imposible de conseguir utilizando
medicamentos.
La siguiente táctica es la de los beneficios a largo plazo: prevenir
complicaciones futuras. En realidad, los estudios muestran que los ojos y los
riñones sí se benefician de un mejor control del azúcar
(especialmente en los diabéticos tipo 1).15-17 Sin embargo, la mayor
amenaza para la vida de un diabético son los ataques al corazón y
las apoplejías - enfermedades de los grandes vasos sanguíneos. La
terapia médica intensa utilizando drogas de alta tecnología para
minimizar el azúcar en la sangre ha fracasado a la hora de reducir el
riesgo de estos dos principales asesinos y a aumentar la supervivencia a los
mismos. De hecho, los medicamentos que se utilizan para combatir el
azúcar van a provocar más enfermedades y muertes del
corazón.
Desde principios de los años 70, cada una de las publicaciones de
Physician's Desk Reference, que se encontraban en todas las consultas
médicas, ha llevado este aviso en negrita para sus medicamentos para
diabéticos: "ADVERTENCIA ESPECIAL SOBRE EL AUMENTO DEL RIESGO DE
MORTALIDAD CARDIOVASCULAR." Los medicamentos para diabéticos que
más comúnmente se prescriben, conocidos como sulfonilureas,*
causan cambios fundamentales en el funcionamiento de células que
aumentan el riesgo de ataques al corazón.18 Se ha demostrado
recientemente que estas drogas, conocidas por las empresas farmacéuticas
como "agentes antidiabéticos", duplican el riesgo de ataques
al corazón y triplican el riesgo de muerte prematura en pacientes tras
una angioplastia.19 Yo nunca receto este tipo de pastillas para
diabéticos, y siempre le pido a mis pacientes que dejen de tomarlas.
Todos los diabéticos deberían estar buscando una forma mejor de
abordar la enfermedad - y cualquier médico que esté interesado en
el bienestar de su paciente.
Medicamentos para diabéticos que nunca receto:
Las sulfonilureas:
Glucovance
Metaglip
Amaryl
DiaBeta
Diabinese
Glucotol
Los tratamientos para diabéticos aumentan las
enfermedades del corazón
Desgraciadamente para el paciente, los médicos y las empresas
farmacéuticas de "tratamientos antidiabéticos"
-píldoras e insulina inyectable - de hecho son "anti-pacientes
diabéticos" en el sentido de que normalmente perjudican al cliente.
Vamos a considerar los resultados de estas investigaciones:
· Diabetes Control and Complications Trial [Ensayo para el control y las
complicaciones de la diabetes] (DCCT) es el mayor estudio clínico
realizado para mostrar los efectos de los medicamentos sobre la diabetes.20
Seis años y medio de tratamiento con terapia intensiva de insulina para
las diabetes tipo-1 resultó en un mayor aumento de peso, y
también en un mayor nivel de colesterol. El colesterol malo LDL,
triglicéridos y la presión sanguínea fueron similares a
las de personas tratadas de manera menos agresiva. Tal como era de esperar,
debido al aumento del colesterol en los pacientes tratados se produjo un
aumento en el riesgo de enfermedad del corazón y de derrame
cerebral.
· El Veterans Affairs Cooperative Study in Glycemia Control and
Complications in NIDDM [Estudio Cooperativo de Veterans Affaire para el Control
de Glicemia y Complicaciones en diabetes tipo 2) mostró un aumento de
episodios cardiovasculares en personas que seguían una terapia
intensiva.21 En este estudio, los pacientes diabéticos con historias de
ataque al corazón fueron analizados, y aquellos que siguieron
tratamientos de insulina o medicamentos para diabéticos tuvieron un
mayor riesgo de muerte.
· En un gran estudio Europeo llevado a cabo por el TRACE Study Group, los
investigadores descubrieron que los pacientes diabéticos con una
historia de ataques al corazón tratados con pastillas para
diabéticos y/o insulina tenían un tasa de mortalidad que casi
doblaba a la de los diabéticos tratados solamente con una dieta.22 Los
diabéticos tratados sin medicamentos (solo dieta) tenían la misma
tasa de mortalidad que las personas sin diabetes.
El tratamiento de la diabetes tipo 2 con una dieta de
vegetales baja en grasa.
El tratamiento de la diabetes tipo 2 con una dieta de vegetales baja en grasa.
Muchos estudios hechos desde 1920 han demostrado los beneficios de una dieta
rica en carbohidratos y baja en grasa para el tratamiento de la diabetes tipo
2.23 Por ejemplo, estudios de la Facultad de Medicina de la Universidad de
Kentucky mostraron que casi dos tercios de los diabéticos eran capaces
de interrumpir la ingesta de insulina y que casi todos suspendieron los agentes
orales.24 Recientemente se publicó una revisión exhaustiva del
uso de dietas vegetarianas en el tratamiento de la diabetes tipo 2 en el
número de septiembre de 2003 de la publicación American Journal
of Clinical Nutrition. En este artículo de revisión, el Dr. David
Jenkins informaba sobre investigaciones que mostraban una mejora en los niveles
de azúcar en la sangre en diabéticos, con un 39% que
interrumpieron la insulina y un 71% que suspendieron las pastillas para
diabéticos tras tres semanas de terapia.25 Alivio de dolores
neuropáticos, reducción de lípidos (colesterol y
triglicéridos), y pérdida de peso también son consecuencia
de una dieta puramente vegetariana, baja en grasa. Otro estudio reciente ha
informado de descubrimientos similares con una dieta vegetariana baja en
grasa.26 Muchas de estas personas con diabetes tipo 2 se curan de su enfermedad
a las tres semanas, y la mayoría estarán curadas con el tiempo al
seguir una dieta baja en grasas y alta en carbohidratos, al hacer ejercicio y
perder todo el exceso de grasa corporal.
Este mismo tipo de dieta (en gran parte debido a la restricción de
proteína animal) ha demostrado que mejora drásticamente la salud
de los riñones de los diabéticos (la proteína en la orina,
un síntoma de daño en el riñón diabético,
disminuye y desaparece).27,28 Las investigaciones también han demostrado
que los daños en los ojos por la diabetes (retinopatía) se pueden
invertir con una dieta baja en grasa.29,30 Es interesante como los daños
en ojos y riñones, los dos que aparentemente mejoran por la terapia
médica, mejoran con esta dieta más que con la medicación,
sin coste algunos y sin efectos secundarios.
También se ha demostrado que una dieta vegetariana baja en grasa tienen
un efecto contra las enfermedades del corazón (ateroesclerosis), la
principal causa de muerte de diabéticos.31 Muchas otras investigaciones
han elogiado a la dieta baja en grasa como la mejor manera de prevenir y tratar
la mayoría de las enfermedades que atacan a las personas en las
sociedades modernas, incluidas las personas con diabetes.32-35 Posiblemente, el
efecto más importante de este enfoque dietético (junto con el
ejercicio) es el hecho demostrado científicamente de que esta es la
manera más fácil y efectiva de perder peso de manera
permanente.36-39 La obesidad es la causa primordial de la diabetes.40
Medidas practicas para curar la diabetes tipo 2
Si usted es uno de los millones de pacientes con diabetes con un futuro sin
esperanza por una diabetes que empeora, obesidad, perdida de visión,
insuficiencia renal, ataques al corazón, derrames, gangrena, muerte
prematura y discapacidad - a pesar de haber visitado a su medico con
regularidad, y de haber tomado sus medicamentos sistemáticamente -
entonces es hora de parar esta espiral negativa cambiando su dieta y programa
de ejercicios. Al mismo tiempo debe pedirle a su medico que le proporcione
cuidados sensatos y conservadores. Yo hago lo siguiente con mis pacientes:
1) Suprimir las pastillas para diabetes y reducir o eliminar la
insulina.
En la mayoría de los casos, suprimo las pastillas para diabetes de mis
pacientes el día que empiezan con la dieta McDougall y el programa de
ejercicio y/o suprimo al menos la mitad de su insulina. Si esta
reducción no se hace en el momento oportuno, corren el riesgo de
desarrollar hipoglucemia (nivel de azúcar en la sangre demasiado bajo).
Aumento o reduzco los medicamentos basándome en la respuesta del
paciente, y como norma general, intento mantener sus niveles de azúcar
en la sangre entre 150 a 250 mg/dl mientras que intento adaptar sus necesidades
de medicación. El suprimir y/o reducir la medicación tiene el
efecto inmediato de parar el aumento de peso. (La insulina no se puede suprimir
en la diabetes tipo 1, pero a menudo se reduce la dosis).
2) Ponerles una dieta basada en vegetales, baja en grasa, alta en fibra: la
dieta McDougall.
La dieta debe basarse en féculas, añadiendo frutas y verduras -
no se añaden aceites vegetales. El tipo de comida incluye copos de
avena, tortitas de harina integral o patatas para el desayuno. Sopas, ensaladas
y un sándwich para el almuerzo. Y para la cena, platos étnicos,
como burritos Mejicanos, verduras chinas Mu Shu, arroz con curry
tailandés, o pasta italiana integral.
3) Pedirles que hagan ejercicio.
Empiece con un ritmo cómodo y poco a poco vaya aumentando el esfuerzo,
para llegar a hacer el equivalente a andar al menos media hora al
día.
4) Comprobar sus otros factores de riesgo para ver si hay indicaciones
de enfermedad seria, tales como el colesterol, los triglicéridos y la
presión sanguínea. Después, modificar la dieta y el estilo
de vida para corregirlos (por ejemplo, menos fruta y zumos para
triglicéridos y colesterol alto, y menos sal para una presión
sanguínea alta).
5) Recetar solamente medicamentos apropiados. Por ejemplo, les receto:
· Pequeñas dosis de insulina para demasiada perdida de peso o si mi
paciente desarrolla síntomas de diabetes, como orinar con demasiada
frecuencia o una sed excesiva.
· Medicamentos para reducir el colesterol (y los triglicéridos)
para alcanzar niveles ideales de 150 mg/dl, especialmente en pacientes con el
riesgo de padecer un derrame o un ataque al corazón. (Véase mis
Newsletters de Septiembre 2002 y de Junio 2003.)
· En ocasiones los medicamentos para reducir la presión
sanguínea son aconsejables para pacientes de alto riesgo cuya
presión se mantiene en 160/100 mm Hg o más durante meses.
(Veáse mi Newsletter de Agosto 2002.)
Recetar una dieta baja en grasa y ejercicio lo puede explicar cualquier medico
o dietista con interés. La mayoría de las personas con diabetes
responden en cuestión de días - y si siguen perdiendo peso, la
mayoría pueden suprimir toda medicación diabética - y
recuperar su salud y aspecto. La tarea más difícil para las
personas con diabetes es romper con la tradición - y la frase siguiente,
expresada hace 30 años por el pionero en nutrición, Nathan
Pritikin, puede ser de ayuda. "La dieta recomendada por la
Asociación Americana de Diabetes garantiza totalmente que todas las
personas con diabetes seguirán teniendo diabetes". La experiencia
de Pritikin en tratar miles de personas con esta enfermedad le convenció
de que la diabetes tipo 2 se puede curar en gran medida con una dieta saludable
y un ejercicio moderado. Obviamente, el fracaso de la gestión moderna de
la diabetes se conocía mucho antes de que la mayoría de los
enfermos desarrollaran su diabetes - y sin embargo no se ven cambios para
intentar mejorar. Su única posibilidad es rebelarse contra los consejos
que suelen aceptar. ¿No le parece que tenía que haberse sublevado
hace tiempo por los malos resultados que ha obtenido hasta ahora?
Autor: Dr. John McDougall, M.D.
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